Con la llegada del invierno, las bajas temperaturas pueden afectar especialmente a las personas mayores, quienes suelen tener una menor proporción de grasa corporal y, por ende, tienden a enfriarse más fácilmente. Para combatir el frío, muchos buscan soluciones rápidas como sumergir las manos en agua caliente o apoyarlas en un radiador, pero estos métodos pueden ser perjudiciales para la salud.
El doctor José Manuel Felices, especialista en radiología intervencionista, advierte que estas prácticas pueden causar una dilatación brusca de los vasos sanguíneos, lo que podría resultar en inflamación y molestias como los sabañones. A través de sus redes sociales, el médico recomienda evitar estas acciones y sugiere alternativas más seguras para calentar las manos.
Entre sus consejos, destaca que es mejor optar por movimientos suaves o el uso de guantes para mantener la temperatura adecuada sin poner en riesgo la salud vascular. La prevención es clave, especialmente para los pensionistas y jubilados, quienes deben cuidar su bienestar durante los meses más fríos del año.