El Ministerio de Transportes ha confirmado que se están analizando los parámetros de los trenes que circularon antes del descarrilamiento del Iryo 6189, ocurrido el pasado domingo en Adamuz y que resultó en 45 fallecidos. Este análisis es parte de la investigación que lleva a cabo la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
Óscar Puente, ministro de Transportes, ha convocado una rueda de prensa en la que se presentará el primer informe técnico sobre el accidente. Según las primeras conclusiones, la causa más probable del descarrilamiento fue la rotura de la vía. Puente ha señalado la necesidad de revisar los controles de seguridad, dado que los sistemas de prevención no detectaron anormalidades significativas en los trenes que pasaron por la línea antes del incidente.
Los datos recopilados indican que, aunque se registraron irregularidades en los trenes previos, ninguna alcanzó los umbrales necesarios para activar las alertas. Se espera que la investigación determine si hubo alguna responsabilidad que justifique dimisiones dentro de la gestión ferroviaria.