El aumento en la demanda de aviones en la región de Asia-Pacífico está generando un interés particular en Comac, el fabricante estatal chino de aeronaves. Esta empresa ha avanzado considerablemente desde que su avión C919 realizó su primer vuelo fuera de China hace dos años, buscando competir con modelos como el Airbus A320neo y el Boeing 737 MAX.
Durante la Singapore Airshow, Comac busca consolidar su posición en el mercado, que actualmente enfrenta desafíos por retrasos en las entregas y cuellos de botella en la cadena de suministro. Willie Walsh, director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), mencionó que podría tomar entre 10 y 15 años para que Comac se convierta en un competidor global significativo, pero destacó que su influencia en la industria aumentará con el tiempo.
Más de 150 jets de Comac están en servicio activo en China, y aviones de la compañía ya operan en países como Laos, Indonesia y Vietnam. Además, aerolíneas en Brunei y Camboya han realizado pedidos importantes, lo que refleja la necesidad de diversificar los proveedores en el sector aeronáutico y la creciente presión sobre los fabricantes tradicionales.