Los viajeros de alta velocidad en España están enfrentando importantes inconvenientes debido a la eliminación de trenes y la extensión de los tiempos de viaje. En particular, el trayecto entre Madrid y Barcelona ha visto un alargamiento formal de 25 minutos en sus recorridos, afectando a aproximadamente 40.000 usuarios diarios. Esta situación se ha generado tras la aplicación de límites temporales a la velocidad por parte de Adif.
Los pasajeros que han sufrido retrasos y cambios en sus horarios mantienen el derecho a solicitar compensaciones económicas, según la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin). Los expertos legales recalcan que no se puede aceptar que los viajeros no reclamen indemnizaciones a las operadoras, basándose en la normativa europea que protege sus derechos.
A pesar de que Renfe ha implementado un Plan Alternativo que ofrece servicios de autobuses para algunos tramos, los usuarios de la alta velocidad deben asumir costos adicionales si optan por otros medios de transporte. Las plataformas de consumidores instan a los afectados a presentar reclamaciones y a exigir la devolución de las cantidades correspondientes a las empresas ferroviarias.