El Tribunal Supremo ha decidido no suspender de manera temporal el real decreto del Gobierno que regula las universidades privadas, a pesar de las solicitudes de cinco centros educativos. Entre estos se encuentran una universidad online canaria y cuatro instituciones estadounidenses. La decisión del tribunal se basa en la consideración de que no existen condiciones excepcionales que justifiquen el daño irreparable a los solicitantes.
Este real decreto, aprobado en octubre, establece requisitos más estrictos para la creación y funcionamiento de universidades, especialmente dirigidos a las privadas. Se exige un número mínimo de alumnos y una oferta formativa variada, además de normas administrativas que buscan asegurar la calidad de la educación. Las instituciones afectadas, como la Universidad de las Hespérides y varios centros estadounidenses, argumentan que las nuevas disposiciones podrían obstaculizar la calidad educativa en lugar de mejorarla.
Las universidades tendrán que esperar a las decisiones finales del tribunal sobre este asunto. En particular, se cuestionan normativas que limitan la cantidad de nuevas titulaciones que pueden solicitar y el tiempo de espera para volver a presentar dichas solicitudes si son rechazadas.