Un informe preliminar de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha señalado que la rotura de una soldadura en la vía pudo ser la causa del descarrilamiento del tren Iryo, que resultó en la muerte de 45 personas en Adamuz, Córdoba. Este accidente, ocurrido el pasado domingo, involucró una colisión con otro tren Alvia que circulaba en sentido contrario.
El análisis inicial indica que las hendiduras encontradas en las ruedas de varios vagones del Iryo son compatibles con la sección rota de la vía. La CIAF ha destacado que estas marcas presentan un patrón similar, lo que sugiere que el tren descarriló debido a una falta de continuidad en la rodadura. En particular, se observó que el vagón 6 del Iryo fue el primero en salirse de la vía, arrastrando a los dos vagones posteriores.
La inspección del lugar del accidente reveló que el carril se había volcado y presentaba marcas de haber sido pisado por una rueda tras el punto de rotura. Este suceso pone de relieve la importancia de la seguridad ferroviaria y la necesidad de investigar a fondo las condiciones de la infraestructura.