La Comunitat Valenciana enfrenta un desafío significativo en la financiación del sistema de dependencia, ya que el Estado solo cubre el 20% del costo total. Esta situación ha sido objeto de discusión y demanda tanto por parte del actual Consell como del Govern del Botànic, quienes buscan una mayor equidad en la distribución de recursos.
A pesar de la insistencia para que el Gobierno central revise esta aportación, la diferencia en la financiación persiste. Un informe de Fedea destaca que las contribuciones al sistema a menudo no se basan en criterios claros y razonables, lo que complica aún más la situación de las personas mayores y los cuidadores en la región.
Entre los servicios incluidos en el sistema de dependencia se encuentran la ayuda a domicilio, teleasistencia y atención residencial, que son esenciales para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Sin embargo, la mayoría de los beneficiarios optan por la prestación por cuidado familiar, que tiene una compensación menor, lo que genera un impacto directo en la sostenibilidad del sistema.