Las necesidades de financiación del sistema de pensiones en España se han incrementado, requiriendo 61.342 millones de euros del Estado en 2025, un 10,5% más que el año anterior. Este aumento se produce a pesar de un récord en la recaudación de cotizaciones sociales, que alcanzó casi 220.000 millones de euros.
La ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, ha señalado que, aunque se han incrementado los ingresos por cotizaciones, los gastos en pensiones continúan creciendo, lo que obliga a recibir inyecciones constantes de liquidez del Estado. Las prestaciones que requieren mayor atención son las de jubilación, incapacidad temporal, viudedad y orfandad.
El avance provisional de Fedea indica que, en 2025, los trabajadores y las empresas aportaron 178.837 millones de euros en cotizaciones, un aumento del 7,5% respecto a 2024. Este incremento está relacionado con el crecimiento del empleo, que ha alcanzado casi 22 millones de afiliados, y el aumento de salarios, impulsado por la subida del salario mínimo interprofesional a 1.184 euros.
Sin embargo, a pesar de estas mejoras en la recaudación, la presión sobre los gastos en pensiones sigue siendo significativa, lo que ha llevado a la OCDE a instar a España a llevar a cabo reformas en el sistema de pensiones.