La Seguridad Social implementará un nuevo método de cálculo para las pensiones, que podría resultar en una reducción de hasta un 8 % en las cuantías para ciertos jubilados. Este cambio, que se prevé para el 31 de enero de 2026, se enmarca dentro de una reforma más amplia del sistema de pensiones, impulsada por exigencias de la Unión Europea.
La modificación propone ampliar el período de cómputo de la pensión de 25 a 29 años, eliminando los dos peores años y considerando 27 años efectivos. Esto podría favorecer a quienes han tenido trayectorias laborales estables, pero impactará negativamente a aquellos con carreras irregulares, contratos temporales o periodos de desempleo, quienes verán disminuida su pensión.
Los futuros jubilados con bases de cotización bajas o huecos en su historial laboral son los más vulnerables a esta medida. Aunque el objetivo es ajustar las pensiones a los ingresos reales a lo largo de la vida laboral, la incertidumbre sobre el impacto de este cambio preocupa a numerosos trabajadores que se acercan a la jubilación.