Los pensionistas que participan en el programa de turismo social del Imserso han expresado su descontento en redes sociales debido al mal estado de los autobuses utilizados para sus desplazamientos. Las quejas incluyen averías recurrentes, asientos rotos y filtraciones de agua, lo que ha suscitado una gran preocupación entre los usuarios.
Algunos jubilados han relatado experiencias negativas, como viajar en vehículos con lunas rotas y embragues averiados. En un trayecto reciente en Galicia, los pasajeros se mojaron debido a la entrada de agua en el autobús. Asimismo, durante un viaje a Tenerife, se reportaron desperfectos en los asientos desde el aeropuerto hasta el hotel.
Además de los problemas mecánicos, los pensionistas han solicitado la inclusión de baños en los autobuses, considerando las necesidades fisiológicas urgentes de las personas mayores. Una usuaria comentó que, a pesar de solicitar paradas en áreas de servicio, el conductor no detuvo el vehículo, resultando en una experiencia muy incómoda.
Los afectados han demandado que se registren todas las incidencias para evitar futuros problemas, destacando la importancia de la seguridad en sus viajes. “Hasta que no haya una desgracia como la de los trenes, no se ponen las pilas”, afirmó uno de los pensionistas.